Ir al contenido principal

Ejercicio físico como rutina en la tercera edad

Para que el ejercicio pase a formar parte de la rutina en la vida de las personas de edad avanzada, es importante tener en cuenta dos aspectos: la motivación para ponerlo en práctica y la planificación del mismo.

1. Motivación para realizar ejercicio de forma regular: el primer mes es crucial, si se mantiene la regularidad y todavía hay ganas de continuar, indica que se hará de los ejercicios y actividades físicas un hábito que se mantendrá sin problemas. Si alguna vez se necesita motivación adicional, es importante contar con un compañero de ejercicio, escuchar música, anotar los progresos... Aunque para muchos mayores, simplemente mejorar o mantener su salud es motivación suficiente para realizar ejercicio.

2. Planificación: una forma de asegurar la continuidad es comenzar con uno o dos tipos de ejercicios, con un plan que realmente se pueda manejar, y luego ir añadiendo otras actividades a la vez que el cuerpo se va adaptando. El diseño de un programa de ejercicios debe ser individualizado y conforme a la condición física de cada uno.

Sesiones cortas de treinta minutos al día, con intensidad moderada, proporciona efectos beneficioso para la salud. A continuación, se expone una rutina de actividades para realizar durante la semana:


Finalizar cualquier actividad con estiramientos de los grupos musculares trabajados

Comentarios