Ir al contenido principal

Alimentación durante el embarazo

Una buena alimentación durante el embarazo es imprescindible ya que puede asegurar el buen crecimiento y desarrollo del bebé. La dieta que se lleve a cabo puede variar tanto en función de las preferencias de la embarazada o estar sujeto a déficits o problemas asociados en el embarazo, como la diabetes gestacional o el déficit de hierro. Pero debe comer de todo, aunque controlando ciertos alimentos y su frecuencia. Debe olvidarse el mito de que durante el embarazo hay que comer por dos.


En el primer trimestre de embarazo es esencial el ácido fólico para prevenir problemas en el desarrollo del bebé, si no se produce suficiente hay que aumentarlo ingiriendo aportes extras.

Deben evitarse hábitos tóxicos como el tabaco o el alcohol, comidas preparadas que contengan mucha grasa o hígado. El hígado se debe evitar ya que contiene gran cantidad de vitamina A y un exceso de esta, sobretodo en el primer trimestre, puede tener problemas para el desarrollo del feto y también porque en el se acumulan ciertos contaminantes que ingieren los animales.

Existen 3 bases fundamentales a cumplir: tomar un aporte extra de energía, mantener un equilibrio adecuado de macronutrientes y aumentar la ingesta de proteínas. No pueden faltar verduras, pasta, arroz, carne, fruta o lácteos; aunque hay que recordar que todo en exceso es malo, así que estos productos también se deben consumir de forma moderada.

Un simple embarazo ya necesita un aporte extra de calorías, y más aún si va a realizar ejercicios físicos, correspondiendo estas de 300 a 500 calorías adicionales.

El pescado es una parte muy importante en la dieta ya que contiene baja cantidad de grasas saturadas, alto contenido en proteínas y nutrientes muy beneficiosos. Este es la principal fuente de omega-3, nutrientes que no podemos sintetizar y que durante el embarazo contribuye al desarrollo neurológico del feto y posteriormente del recién nacido, a través de la lactancia materna. 

Se consideró que la dieta más adecuada a realizar es la dieta mediterránea y las mejores formas de preparación de los alimentos son a la plancha o al vapor.

Una buena dieta tendría un desayuna basado en carbohidratos de absorción lenta (como leche, fruta, queso o pan) y proteínas (pavo, huevo). A media mañana tomar una fruta. A la comida: pasta, arroz, legumbres y cereales (dos veces por semana). A media tarde tomar fruta y proteína. Y a la cena ingerir proteínas (carne suave o pescado), ensalada y lácteos A la noche se deben evitar los carbohidratos de absorción lenta porque pueden dificultar el sueño creando sensación de pesadez.


Comentarios